La sabiduría ancestral como fuente de innovación

Durante TH26 Posadas, la Dra. Amelia Yackow y la lideresa indígena Agustina Mereles propusieron un diálogo entre ciencia, educación y conocimientos ancestrales para repensar la economía circular y el desarrollo sostenible
LABORATORIO VIVOTH360TH360

maka

En el debate sobre sostenibilidad suele hablarse de innovación, nuevas tecnologías y modelos productivos capaces de reducir el impacto ambiental. Sin embargo, una de las conferencias más inspiradoras de TH26 Posadas recordó que muchas de esas respuestas ya existen desde hace siglos.

Bajo el título "La sabiduría indígena: un modelo vivo de Economía Circular", la Dra. Amelia Yackow, investigadora y doctora en Educación del Instituto Superior de Educación Divina Esperanza (ISEDE), junto a Agustina Mereles, lideresa de la comunidad Maká de Encarnación, propusieron un diálogo entre la ciencia, la educación y los saberes ancestrales para repensar nuestra relación con la naturaleza.

TH26 posadas amelia y agustina

¿Y si las respuestas ya existieran?

La presentación comenzó con una pregunta que atravesó toda la conferencia:

"¿Y si las respuestas a la crisis ambiental ya existieran desde hace siglos?"

A partir de esa idea, las expositoras plantearon que muchos de los principios que hoy definen la economía circular ya forman parte de las prácticas cotidianas de numerosos pueblos originarios.

Mientras el modelo económico lineal se basa en la lógica de extraer, producir, consumir y desechar, las comunidades indígenas han desarrollado históricamente formas de vida donde el aprovechamiento responsable de los recursos, el respeto por los ciclos naturales y el uso integral de los materiales constituyen prácticas habituales.

3

Una manera distinta de entender la naturaleza

Uno de los conceptos centrales de la exposición fue la diferencia entre dos formas de comprender el vínculo entre las personas y el ambiente.

Según explicaron, la tradición occidental suele entender que la naturaleza pertenece al ser humano, mientras que la cosmovisión indígena propone exactamente lo contrario: las personas pertenecen a la naturaleza.

Ese cambio de perspectiva modifica profundamente la forma en que se toman decisiones sobre el uso del territorio, los recursos naturales y el desarrollo.

En lugar de orientar la producción hacia el crecimiento permanente, el enfoque ancestral pone el acento en el equilibrio, el consumo responsable y la satisfacción de las necesidades reales.

Como resumió una de las frases compartidas durante la conferencia:

"La abundancia no está en tener más, sino en necesitar menos."

WhatsApp Image 2026-07-08 at 23.52.53

Cuando el residuo vuelve a ser recurso

Otro de los ejes desarrollados fue el aprovechamiento integral de los materiales.

Las expositoras mostraron cómo fibras vegetales, semillas, madera, plantas y otros recursos naturales son utilizados con múltiples propósitos dentro de las comunidades indígenas, minimizando desperdicios y prolongando el ciclo de vida de cada elemento.

En esa lógica, el concepto de residuo prácticamente desaparece: aquello que para otros sistemas productivos representa un desecho puede convertirse nuevamente en un recurso.

Esta visión dialoga de manera directa con los principios contemporáneos de la economía circular basados en reducir, reutilizar, reparar, reciclar y regenerar.

Sabiduria

Pensar en quienes todavía no nacieron

La conferencia también invitó a ampliar el horizonte temporal desde el cual se toman las decisiones.

Las expositoras propusieron incorporar una pregunta sencilla, pero profundamente transformadora:

"¿Cómo afectará esta decisión a quienes vendrán después de nosotros?"

Desde esa perspectiva, la sostenibilidad deja de ser únicamente una cuestión ambiental para convertirse en una responsabilidad ética hacia las generaciones futuras.

Ciencia y saberes ancestrales: una alianza posible

Lejos de plantear una oposición entre conocimiento científico y tradición, Amelia Yackow sostuvo que los desafíos ambientales contemporáneos requieren integrar distintas formas de conocimiento.

La propuesta presentada en TH26 Posadas invitó a construir un diálogo entre ciencia, innovación y sabiduría ancestral, entendiendo que el desarrollo sostenible solo puede fortalecerse cuando incorpora la diversidad de experiencias, culturas y modos de comprender el territorio.

En ese camino, el trabajo de Agustina Mereles aportó la voz y la experiencia de la comunidad Maká, mostrando cómo muchas prácticas consideradas hoy innovadoras forman parte desde hace generaciones de la vida cotidiana de los pueblos originarios.

Una lección para el futuro

La participación de Amelia Yackow y Agustina Mereles dejó uno de los mensajes más profundos de TH26 Posadas: la transición hacia sociedades más sostenibles no depende únicamente de desarrollar nuevas tecnologías, sino también de recuperar conocimientos que han demostrado, durante siglos, su capacidad para convivir en equilibrio con el ambiente.

La conferencia concluyó con una frase que sintetiza el espíritu de la propuesta y que resume el desafío planteado al público:

"Los pueblos indígenas no heredaron la tierra de sus antepasados; la cuidan prestada de sus hijos."

Y, junto a esa reflexión, una pregunta que continúa abierta mucho después de terminado el encuentro:

¿Qué estamos dispuestos a aprender de ellos?

Te puede interesar
20220630_DSC_0414+copia-1920w

Aña Cuá: generar más energía limpia aprovechando lo que ya existe

TH360
LABORATORIO VIVO
Durante la II Cumbre Internacional de Economía Verde y Desarrollo Sustentable, el Ing. Juan Fernando Bertolo Narganes, especialista en Sustentabilidad de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), presentó el proyecto Aña Cuá como un ejemplo de cómo la innovación en infraestructura puede aumentar la generación de energía renovable sin expandir la huella ambiental
Lo más visto
20220630_DSC_0414+copia-1920w

Aña Cuá: generar más energía limpia aprovechando lo que ya existe

TH360
LABORATORIO VIVO
Durante la II Cumbre Internacional de Economía Verde y Desarrollo Sustentable, el Ing. Juan Fernando Bertolo Narganes, especialista en Sustentabilidad de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), presentó el proyecto Aña Cuá como un ejemplo de cómo la innovación en infraestructura puede aumentar la generación de energía renovable sin expandir la huella ambiental